Tiempo estimado de lectura: 5 minutos

«Las marcas son los nuevos mecenas de los artistas. Son los que realmente pagan lo que vale una obra»

Considerado uno de los treinta jóvenes españoles menores de treinta años más influyentes por la revista Forbes en 2017, MisterPiro (Madrid, 1994) dio en Plasencia sus primeros pasos dentro del mundo del arte urbano. En muy poco tiempo y pese a su juventud, se ha convertido en uno de los artistas más solicitados por grandes marcas. Sus trabajos murales, desarrollados con un estilo muy personal y colorista, en el que la sutileza de la acuarela se funde con el trazo agresivo del spray, se reparten por buena parte del mundo y a ellos se suman un buen número de exposiciones individuales y colectivas como la que recientemente tuvo lugar en el Hotel Emperador de Madrid. A pesar de su gran proyección, MisterPiro no ha perdido los vínculos con Extremadura y participa actualmente y por segundo año consecutivo en el proyecto Muro Crítico de la Diputación de Cáceres.

¿Cómo es el arte MisterPiro?

Cuando los demás ven mis obras suelen fijarse en el color, pero yo voy más allá: quiero caracterizarme por la combinación que surge por una parte de la sutileza del agua, de la acuarela, de las veladuras y de las manchas que se forman en el soporte y por otra de los colores que se van consiguiendo con esa superposición de capas. A esta combinación, bastante delicada y sutil, va unida ese carácter agresivo que tiene el trazo del spray, Para ello, utilizo una boquilla que “escupe” el color.

La combinación de esas dos cosas es lo que más me gusta de mí.

¿Cuál es la característica principal de tu trabajo? ¿En qué te inspiras?

Me considero bastante impulsivo en lo que se refiere a mi manera de trabajar. Me gusta utilizar una gama cromática bastante amplia, sin un boceto previo ni referencias. Voy añadiendo color y formas por impulsos. Esta es la base de mi trabajo y me sirve como fondo cuando realizo obras más figurativas.

En cuanto a la inspiración, siempre intento contemplar el lugar donde me encuentro, también cuando viajo. Me gusta observar. Cuando algún lugar me transmite buena vibración y “buen rollo” me gusta fijarme en los colores. Lo hago siempre, pero sobre todo cuando estoy en un lugar natural y “virgen”: el color de los atardeceres, de las nubes, del paisaje….También practico buceo y saco bastantes referencias de los arrecifes de coral, formas orgánicas, de los peces, de la vida marina en general.

¿En qué momento decides aunar el arte urbano con la acuarela?

Ocurrió al mismo tiempo que pintaba en la calle con spray. Hacía mis graffiti, piezas, letras, firmas, murales… pero también pintaba en casa con técnicas al agua, no solo acuarela, ya que un acrílico muy aguado conseguía ese efecto. Me sentía bastante cómodo trabajando así en mi casa: controlando aguadas, pinceles… unas posibilidades que no te da el spray.

Además de esto, hice un viaje a La India con un amigo y allí vi como varios artistas de allí se “apañaban” con los materiales que tenían. Casi todo el mundo utiliza pincel y brochas para los murales, y fue cuando comencé a pensar en llevar lo que hacía en papel en mi casa a la calle. Quería llevar esa técnica al gran formato vertical. Todo era probar y me sentí muy cómodo. Tampoco quería dejar de utilizar el spray porque es la raíz de donde vengo.

Aunando las dos técnicas fue como de verdad me sentí yo mismo.

¿Cómo es tu rutina de trabajo?

La verdad es que tengo suerte porque vivo bastante cerca del taller. Odio madrugar. Lo primero que hago es contestar a correos electrónicos, organizar mí agenda y adelantar tareas pendientes… Puedo llegar a estar hasta 12 horas en el taller.

Trabajo con varias obras a la vez. No puedo ir obra por obra porque necesito estar pintando todo el tiempo, entre otras cosas porque si no tengo la sensación de no acabar nunca.

Rutina como tal no tengo porque como mucho paso una semana en Madrid. Suelo intercalar el trabajo en el taller con trabajos en la calle, murales, o trabajos de interiorismo en diferentes lugar y eso rompe con cualquier rutina que pueda tener.

Eso sí, no me considero un artista nocturno de esos que pinten de noche… Ese es mi momento del día para desconectar.

En Plasencia tuve bastante facilidad y libertad para pintar graffiti sin tener la sensación de hacer nada ilegal y sin presión policial. Eso es lo que valoro de Extremadura.

¿Qué elementos o artistas te influyen más a la hora de trabajar?

Busco bastante inspiración en las redes sociales, sobre todo en Instagram, pero con tantísimo exceso de información en ocasiones no retengo el nombre de esos artistas y trabajos que me influye. Soy bastante malo para recordar los nombres. A parte de todas las experiencias que pueda tener en mi vida en general, esto ha provocado que tenga un pequeño álbum con esas cosas que me inspiran y me gustan.

¿Cuáles han sido tus mayores desafíos como artista multidisciplinar?

El desafío que persigue cualquier artista es desarrollar ese sello por el que te reconozcan sin necesidad de firmar la obra, crear esa imagen que te identifique y vincule tu trabajo y tu personalidad como artista.  Por ejemplo, en un principio, cuando pintaba graffiti tenía la necesidad de firmar como “Piro” para que los demás reconocieran mi obra.

Quizás sea un desafío que nunca acaba. Siempre quieres seguir cambiando, creciendo y evolucionando, pero considero que hay que tener cuidado con ese estilo que se tiene y con todos esos “cambios” para no dejar de ser aquello con lo que te identificas. Es un reto diario.

¿Cómo valoras el arte urbano en Extremadura?

Bastante bien. Yo siempre he dado las gracias porque en Plasencia, donde crecí, tuve bastante facilidad y libertad para pintar graffiti sin tener la sensación de hacer nada ilegal y sin presión policial. Eso es lo que valoro de Extremadura. En Madrid por ejemplo no tienen esa facilidad.

También, cuando empezaba a pintar había un gran movimiento de arte graffitero que luego derivó en arte urbano y muralismo….y la cantidad de artistas en ese momento. De hecho, hace años se publicó un pequeño libro sobre artistas y graffiti de Extremadura Pero sin duda, hay bastantes artistas en Extremadura que siguen trabajando.

De todas tus obras ¿Con cuál te quedas y por qué?

Las obras con las que me quedaría serían un par de intervenciones en coches clásicos que he pintado. Es un hobby que tengo: los coches…sobre todo los clásicos. Me gusta la idea de ver mi obra adaptada en un soporte sobre ruedas.

¿Cómo surge tu colaboración con marcas zapatos y ropa?

Casi todas las colaboraciones surgen a través de las redes sociales. En el momento en que tu obra circula por internet empieza el boca a boca, que ahora son los “hashtag”. Vas creando y produciendo obra, y ves cómo tu trabajo encaja con el producto de un diseñador. Ahora mismo las marcas son los nuevos mecenas de los artistas. Son los que realmente pagan lo que vale una obra. Aunque existe parte de peligro en el tipo de explotación que se haga de tu trabajo y en ese sentido hay que tener cuidado.

¿Qué experiencia estética quieres trasladar al público con sus obras?

Un amor a primera vista. Tampoco tengo un discurso muy amplio en mí obra: no quiero hablar de nada, no tengo un concepto ni critico nada …. Simplemente quiero que la gente se sienta cómoda con “eso” que sale dentro de mí impulsivamente …Que se queden un rato mirando ese horizonte que he creado y que cada uno saque sus propias conclusiones y que vean lo que quieran.

 

Fotos: Cedidas por MisterPiro

Más información en: www.misterpiro.com