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Entrevista a Socatoba

Tiempo estimado de lectura: 10 minutos

 

«Hasta que la educación no esté vinculada a la igualdad y a la visibilidad de todas las que ya existieron, seguiremos teniendo siempre el mismo  problema»

Sonia Carballo, conocida como Socatoba, es, en mi opinión, una de las artistas más interesantes de la actualidad. Tras estudiar dibujo artístico en la Escuela de Artes y Oficios Adelardo Covarsí de Badajoz,  y completar su formación en la Escuela de Arte de Mérida y la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, Socatoba se trasladó a Barcelona, y en esta ciudad vive y trabaja. Seleccionada como una de las artistas a seguir por la comisaria Silvia Muñoz d’Imbert en Arteinformado, Socatoba ha mostrado su trabajo en numerosas ciudades de España (en el CAC Málaga, el CCCB de Barcelona, la Galería Yusto Giner de Marbella, o el centro Fabra i Coats) y también fuera de nuestras fronteras, en lugares como Japón, Puerto Rico, Nueva York, Oaxaca, o Los Ángeles. A pesar de la calidad de su trabajo y de su proyección, la presencia de Socatoba en el contexto artístico de Extremadura se resume hasta el momento en un número muy reducido de exposiciones colectivas, lo que la convierte todavía en una gran desconocida en la región.

The end of nature. Oil on canvas. 33 x 41 cm.

De ti han dicho que eres heredera del modernismo y de Francisco de Goya, que tienes un lenguaje muy personal o que eres una pintora combativa y obsesiva, pero ¿cómo te definirías tú?

En mi trabajo como artista y en mi evolución como persona, los procesos de reflexión y encuentro personal, el contacto con otras realidades, así como el desarrollo de conocimientos técnicos e intelectuales, son para mí un todo indivisible que se enriquece y retroalimenta de forma constante, conectando experiencia personal y social con producción artística y conocimiento. Los nuevos humanismos, la conexión con el contexto y el entorno tanto global como social, son realidades y discursos de lo contemporáneo cruciales en el contexto histórico en el que vivimos.

Tengo una curiosidad exacerbada y una necesidad casi obsesiva de comunicación a través del medio artístico. Mi búsqueda no sólo se basa en la belleza visual sino en la verdad del ser humano, en la representación de conflictos internos, de anhelos, dudas y pasiones de una humanidad muy acostumbrada a esconder las imperfecciones del alma y del entorno.

Por eso uno de los puntos que me interesa como artista es conectar al ser humano no solo con su entorno social (construcción ideológica), sino con su construcción personal (su “yo” interno).

En mi trabajo artístico intento lograr con cada obra que el espectador no quede impasible, indiferente. Al igual que en el proceso creativo, el artista no está exento de esa implicación personal, empática y visceral, donde no solo plasma sus conocimientos, sino sobre sus propias vivencias, experiencias y sentimientos.

Has dicho en alguna ocasión que no fue hasta que te mudaste a Barcelona cuando encontraste tu identidad como artista. ¿Qué te aportó esta ciudad que no te aportaban otros lugares, como Sevilla (donde estudiaste) o Extremadura?

Todas la ciudades donde he vivido  me han aportado muchas cosas tanto a nivel personal como a nivel artístico.

La identidad como artista siempre la tuve, la manera de entender lo que realmente me aporto Barcelona, fue en el desprendimiento del miedo a la “no aceptación”. En muchos aspectos me ayudo a crear desde una base sin límites, sin tapujos, desde las entrañas, sin pensar justamente en la “aceptación”; sin esa necesidad de agradar a los demás, de estar incluida en un grupo social identificativo y hacer realmente lo que me viniera en gana.

La temática de tus trabajos a veces es poco convencional y un tanto incómoda. Te inspiras en la humanidad y en las atrocidades que el ser humano comete contra sí mismo o el medio natural, como ocurre por ejemplo en The end of nature, pero también visibilizas la violencia infantil, la prostitución o la enfermedad a veces con mucha crudeza pero sin caer el morbo ni buscar la compasión. ¿Cuál quieres que sea la respuesta del público ante tu obra?

Llevarlos a otro nivel de pensamiento desde una base emocional, sacarlos de su zona de confort, de contemplar las cosas no simplemente por que sean estéticamente complacientes, si no porque despiertan en ellos sentimientos, sean de aceptación o de rechazo.

Huma-Muñecos. 2009. Mixed on Teddy Bear. Medidas variables

En tu interés por mostrar la atrocidad del ser humano, con frecuencia presentas en algunas series seres híbridos, con cuerpo humano y cabeza de animal, pero quizás uno de los ejemplos más interesantes de esta hibridación aparece en el proyecto Huma-Muñecos, en el que además parecen hacer referencia al juego y a la infancia. ¿En qué consiste este proyecto?

Esta serie se basa principalmente en la interacción social adquirida en la infancia con nuestros juguetes, en este caso “el oso de peluche”. Interactuamos en esos primeros años con nuestro juguete como si este fuera nuestro mejor amigo, le ponemos un nombre, jugamos con él, le contamos nuestro secretos, nuestros sueños, nuestros miedos, etc.

Basándome en este principio de interacción entre humano y muñeco, creé máscaras humanizadas que pueden quitarse y ponerse cuando uno quiere, para convertir el muñeco en persona. Así el público puede decidir con quien interactuar,  o bien con el muñeco, o bien con la persona.

Una segunda fase del proceso fue convertir esas máscaras en revestimientos  que ya no pueden desprenderse del objeto “muñeco”. Simboliza el paso de la niñez a la edad adulta. El niño permanece en el interior pero no puede salir y actuar en libertad porque el adulto no se lo permite.

Los osos que he utilizado en esta serie no han sido adquiridos de una manera comercial, sino que han sido cedidos por personas de mi entorno. Me interesaba utilizar juguetes con una carga emocional adquirida en la convivencia con sus dueños a través de los años.

Siete fuegos Big Wall Leo Ka & Socatoba. Magneti Walls Terrasa. Foto: Fernando Alcalá Losa

Una parte de tu producción es obra mural que has realizado principalmente en Barcelona. Algunos de estos trabajos, además, los has realizado en colaboración con otros artistas. ¿Cómo te enfrentas a este formato en solitario y cómo se han desarrollado los trabajos conjuntos?

Personalmente, crear una obra de grandes dimensiones sobre un soporte como el muro (en la mayoría de los casos) y que además conlleva un tiempo mínimo de durabilidad, es un desafío  maravilloso y gratificante.

A nivel colectivo es un reto compartido no solo a nivel técnico, sino a nivel conceptual. Somos un equipo en el que cuenta la opinión de todos y hay que llegar a una idea conjunta tanto de creación como de realización. Me parece una manera de eliminar en parte los “egos” y convertirnos simplemente en artistas trabajando con un mismo objetivo. Me interesa el hecho de poner mis ideas a merced de la opinión de los otros. Quizás por esa experiencia compartida, basada en el respeto mutuo y en las ganas de hacer, el resultado de las obras murales que he realizado con otros artistas han sido geniales. También me parece importante decidir con que artistas quieres trabajar. Personalmente estoy muy satisfecha de haber trabajado con artistas como Leon Ka y H101, entre otros.  

En ‘49 maneras de dibujar a una madre’ exploras tu propia identidad a través de tu relación con tu madre a partir de dibujos, pintura y una obra en vídeo. ¿Qué te llevó a realizar este proyecto y qué ha supuesto para ti a nivel personal y artístico?

49 MANERAS DE DIBUJAR A UNA MADRE se basa principalmente en una sesión de regresión parapsicológica, en la que retrocedí a través de la hipnosis  al momento del parto. A través de la regresión averigüé la existencia de una desconexión con mi madre que tuvo lugar justo en mi nacimiento. En el momento de mi salida de su cuerpo, estuve lejos de ella durante demasiado tiempo. Este tiempo transcurrido fue el causante de una desconexión entre ambas, de un sentimiento de no-protección.

Este proyecto pretende restablecer la vinculación con la propia madre y hablar de las relaciones, interacciones y desvinculaciones de lo materno en nuestra psique e historia personal, en nuestras manifestaciones culturales, en los símbolos de representación de la belleza, en nuestras relaciones con la vida y con la muerte, y en la eterna pregunta de quiénes somos realmente. La regresión ha sido el hilo conductor para poder acercarme de otra forma a algunos de los pasajes más importantes de la vida de un ser humano.

El punto de partida ha sido fruto de una charla larga y profunda entre ambas, en la distancia, no solo con ella, sino con las manifestaciones e indicios de lo que sucedía en su interior, indagando también desde lo físico, a través de ese cuerpo pesado que posee mi madre, de sus curvas, de sus carnes marcadas, de sus cicatrices, de sus pechos, de su mirada.

A través de este análisis de la relación materno-filial y de entender muchas cosas de ella, he entendido muchas cosas sobre mi misma. Darle libertad emocional a ella mediante este trabajo de profundización, me ha provocado reencontrarme con mi propia libertad como mujer, como ser creador; dejando atrás los miedos intrínsecos de vivir en una sociedad patriarcal que piensa que la mujer es el género débil. Al entender que ella ni es ni ha sido una mujer “débil” ha pesar de las apariencias, he entendido que yo tampoco soy una mujer “débil” y que ninguna mujer lo es, aunque nos intenten hacer creer lo contrario muchas veces.

MAMA_1 from Socatoba on Vimeo.

Me he dado cuenta del poder que tiene este trabajo y que no todo el mundo tiene la capacidad o quiere enfrentarse a los sentimientos que despierta cuando lo tienes delante. Creo que las obras mueven sentimientos personales hacia la figura de la madre de cada persona que las observa, ese es uno de mis objetivos, pero también intuía que conllevaría un cierto rechazo.

Lo presenté en varias ocasiones para exponerlo pero siempre hubo negativas. Alabanzas al trabajo, sí,  pero no había la predisposición a ofrecer una oportunidad de exhibirlo. Conocí a un galerista que me invitó a exponer en su espacio y le propuse exponer 49 Maneras de dibujar a una Madre. Cuando lo hablamos, tuvo dudas porque consideraba que era una obra muy arriesgada. Me pidió si podía ver la serie en mi taller. Cuando se la mostré le causó inesperadamente bastante emoción. En ese momento tuvo claro que expondríamos la serie completa. Hemos inaugurado el día 22 de Marzo en Cage Gallery Barcelona.

A partir de ese momento han surgido situaciones, como lograr el accésit en XXIII Premio de Pintura de Ciudad de Algemesí con una de las obras pictóricas de la serie y un artículo escrito por Juana Baygual publicado en MAV Arte y Cultura Visual. Creo y espero sinceramente que seguirá generando situaciones positivas en mi carrera.  

Formando parte de un paraíso. Ink on rice&bambu paper. 78 x 141 cm. Actualmente en Cesión Galería Cuatro Siete. Oaxaca MX.

La representación de la mujer es frecuente en tu obra y llama la atención la gran importancia que adquiere el pelo en muchas de las composiciones. ¿Qué significado tiene para ti o qué buscas transmitir a través de este elemento?

El pelo es un recurso  cargado de simbolismo, siempre ha estado ligado a lo femenino, se asocia a la seducción, a la lujuria y al pecado; aunque a lo largo de los tiempos ha tenido muchas interpretaciones  dependiendo de las épocas y lugares.

La utilización de este recurso expresivo en parte de mi trabajo, concretamente en la serie Formando parte de un Paraíso, ha sido tratado desde un punto de vista más orgánico; es decir, el pelo como forma viva que pertenece al cuerpo pero que parece manifestarse de una manera independiente al mismo.

El pelo se representa como un “ente” que aparece y actúa en plena libertad, se convierte en recubrimiento muscular, en forma animal, se vuelve violento, ataca y es sexualmente activo.

Has mostrado tu compromiso con cuestiones de género en tu trabajo y también de forma individual. ¿Qué significa para ti ser mujer y artista? ¿Estáis las mujeres artistas lo suficientemente representadas en el mercado del arte, exposiciones o museos?

Para mi ser mujer y artista me parece fantástico además de natural. Con todas las connotaciones que tiene pertenecer a este genero y además dedicarme a una profesión de creación, me parece una gran combinación. Poder representar todo lo que me ocurre tanto a nivel físico, como emocional y social a través del arte me parece un privilegio excepcional.

Nuestra presencia en el mundo del arte se ha limitado a ser un objeto en manos de una cultura patriarcal que ha utilizado el arte como instrumento para configurar una identidad femenina que se ajustase a los roles que a este sistema le interesaba. Muchas de las mujeres que en esas épocas eran artistas, fueron borradas de la historia y no forman parte de la educación artística.

Las mujeres artistas no estamos representadas como deberíamos no solo en el arte, sino en la gran mayoría de las profesiones, por no decir todas. Estamos en una lucha constante con cosas tan básicas como la igualdad salarial. Hasta que la educación no esté vinculada a la igualdad y a la visibilidad de todas las que ya existieron, seguiremos teniendo siempre el mismo  problema.

A lo largo de mi carrera he expuesto en diferentes países y otras regiones españolas excepto en la mía

Tu trabajo no se ha podido ver de manera individual aún en Extremadura y tu presencia en exposiciones colectivas también ha sido hasta el momento bastante reducida. ¿Qué opinión tienes sobre la situación artística en esta región? ¿Hay algún lugar en el que te gustaría exponer?

Sinceramente estoy muy desvinculada de la situación artística en Extremadura, sí que sigo las noticias sobre el MEIAC, un espacio interesante en el que me gustaría presentar mi trabajo, alguna galería que encuentro en las ferias de arte contemporáneo que visito y a través de algunos artistas extremeños que conozco.

Desde mi experiencia personal no sentí mucho apoyo a nivel artístico en mi ciudad. Sí que recibió el respaldo de un gran pintor, Ramón de Arcos, que fue jurado en un concurso de pintura en el que obtuve un tercer premio en el año 2001. Desde entonces ha seguido mi progresión como artista y cuento tanto con su apoyo como con su amistad.

Hace unos años me sorprendió recibir una llamada del MEIAC comentándome que estaban recopilando información sobre artistas jóvenes extremeños para realizar una base de datos para el Museo. Que contactarán conmigo fue una grata sorpresa, teniendo en cuenta que mi presencia artística ha sido “nula” en la región. Pero la verdad es que nunca más recibí información sobre este tema y si finalmente esta base de datos se realizó.

A lo largo de mi carrera he expuesto e diferentes países y otras regiones españolas excepto en la mía, así que hace unos meses, por aquello de volver a las raíces, decidí presentarme al Concurso de Pintura Ciudad de Badajoz en el que fui seleccionada. Pero sin más repercusión que pertenecer a la exposición colectiva de las obras seleccionadas y premiadas.

Siete fuegos Big Wall Leo Ka & Socatoba. Magneti Walls Terrasa. Foto: Fernando Alcalá Losa

Foto de Sonia Carballo SOCATOBA: Lluc Queralt. 2016

Fotos de obras: Cedidas por Socatoba

Montaña Hurtado Muñoz

Historiadora del arte. Autora del blog Zapatos Rosas y creadora del proyecto Arte Actual Extremadura desde 2008. Colaboro en el proyecto #womanarthouse

3 Comments
  1. Alessia

    28 marzo, 2018 8:09 pm

    Sonia eres maravillosa! En tu obra coexisten la fuerza y la determinaciòn del ser mujer.

    Alessia.

    • Montaña Hurtado Muñoz

      29 marzo, 2018 5:30 pm

      Gracias por tu comentario, Alessia

    • Socatoba

      18 abril, 2018 11:56 am

      Gracias Alessia ! xxx

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